miércoles, 30 de julio de 2014

De tensión arterial, precisión y lo más duro de la crianza....

Al final me van a expulsar de la blogosfera por revelación de secretos. Queridas madres blogueras, se que en los últimos meses he tenido que reconocer varias veces que en algunos asuntos no os había creído y teníais toda la razón. Pero esta vez os he pillado. Hay cosas que parece ser que se guardan en secreto, no se si en plan "novatada" para las nuevas madres. Podemos llenar miles de post sobre pañales y sueño, pero las cosas puñeteras de verdad nos las guardamos como si fuera el número ganador de la lotería. Ya lo descubrí en su día con el tema del gasto en pilas, y vale, tuvo su gracia. Pero esta, esta me ha dolido, estas cosas no se hacen. 

Lo dicho, podemos estar hablando hasta la saciedad de la falta de sueño, de lo mal que se pasa con los despertares nocturnos, de las ganas de volver a dormir del tirón. Y si no es del sueño, hablamos de cambiar pañales y de todo lo que conlleva. Pues muy bien, hoy vengo a confesarme: Me da exactamente igual cambiar pañales. Llevo unos 15 años recogiendo cacas de perro del suelo, os aseguro que los pañales son un mal menor. En cuanto al sueño, quitando un par de semanas que PF me despertaba cada hora, lo de no dormir no lo llevo tan mal. La siesta del mediodía ayuda mucho, la verdad. 

Mi terror es otro totalmente diferente. Uno que comenzó en el hospital, tuvo su punto álgido en un paseo en coche y que me trae por la calle de la amargura cada semana más o menos. Cada vez que me toca pasar por ello tengo que respirar, armarme de paciencia y encomendarme a un par de santos. Si, eso de cortarle las uñas a PF lo llevo fatal. 

Sara M. tenía razón, lo de las manoplas era una soberana estupidez. Si a PF los patucos le duraban exactamente 30 segundos antes de que los lanzara por la habitación con una patada voladora, lo de las manoplas ya era impensable. Yo me consolaba diciendo que tampoco tenía las uñas tan largas, pero al cabo de 24h PF ya tenía varios rasguños en la cara. Lo intenté en el hospital, pero solo conseguí cortar la uña de un pulgar antes de cagarla, que PF protestara, yo me muriera de miedo y dejáramos la operación para otro momento. 

Ese otro momento llegó en casa, cuando el tema ya pasaba de castaño a oscuro y ya había alguna heridita haciendo acto de presencia. Cogí las tijeras, respiré hondo y me puse al lío. 10 minutos después, yo me sentía como una auténtica heroína tras un resultado claramente satisfactorio. Ilusa...

Juro que apenas habían pasado unos días, quizás una semana. Era un trayecto en coche muy cortito, apenas 5 minutos, y estaba a mitad de camino cuando PF se puso a llorar como si no hubiera mañana. Intenté guardar la calma, y menos mal que la guardé, porque os aseguro que me hizo falta cuando abrí la puerta del coche y me encontré a mi pobre bebé de apenas 5 semanas manchado de sangre desde el ojo hasta la mejilla. Se había arañado el párpado y eso sangraba una barbaridad, aunque el corte en si no era casi nada. En ese momento juré que nunca jamás volvería a permitir que esas uñas crecieran ni un milímetro más de lo necesario.

En mi defensa diré que no es que se las cortara mal, es que quedaron algo irregulares y con pasarles una lima quedaron perfectas. Pero el trauma ha quedado, y en cuanto veo que se echa las manos a la cara y que queda alguna marquita roja por leve que sea, empiezo con la cantinela.

Yo a mi misma: "Tengo que cortarle las uñas"
Esa misma noche: "No le he cortado las uñas. Soy lo peor y no se organizarme"
Mañana siguiente, Tarek me mira: "Nena, tenemos que cortarle las uñas"
Drew en modo borde: "No tengas morro y dilo bien: Drew, córtale las uñas. Porque está claro que tu no te vas a acercar a las tijeras ni por todo el oro del mundo, verdad?"
Tarek, aliviado porque he pillado el concepto: Efectivamente. Drew, córtale las uñas. 

Y ahí estoy yo, sola ante el peligro, con unas minitijeras azules y blancas, sujetando la manita de PF e intentando que no la mueva como el gato chino ese de las narices. 


Ahora me diréis que la solución es fácil. Si, se que el truco está en esperar a que esté dormido. Pero resulta que PF nació con sensor de movimiento incorporado, y parece que le saltan todas las alarmas como le muevas en la dirección equivocada. Resumiendo: Que por nuestra salud mental, la salubridad de nuestra casa, mi vida laboral y la continuidad de este blog, no hay huevos. Preferimos que siga durmiendo, no vale la pena que se despierte por unas míseras uñas. 

Hasta ahora la cosa no ha ido mal, y con mayor o menor paciencia consigo un corte de uñas en condiciones, sin que PF salga lesionado y con mi tensión arterial sin pasar la línea roja del infarto. Ayer incluso me saqué el nivel experto y me puse con las de los pies. Poco más y me saco el carnet de microcirujana. 

Resumiendo queridas madres expertas, os he pillado. Podéis seguir hablando de pañales, de noches sin dormir y de dramas varios, pero yo lo tengo claro. Lo más duro de la crianza es cortarle las uñas a un bebé. Y sospecho que con la edad, empeora. Embarazadas del mundo, estáis avisadas. Mi consejo? Conseguid que se lo haga una enfermera en el hospital, os dará un par de semanas de paz...

miércoles, 23 de julio de 2014

Cosas chulas que usamos en casa: Mei Tai y cojín de lactancia

Una de las cosas que me ahorré durante el embarazo fue la fiebre de pensar / anotar / comparar / comprar todas las cosas que se supone que necesita un bebé. El 90% lo heredé, y lo restante o lo he comprado de segunda mano o me lo han regalado. Es decir, mi periplo de comparaciones fue bastante más corto de lo habitual, pero pese a eso en el proceso he encontrado tiendas / marcas que nos han sorprendido y encantado y de las que quiero dejar constancia por si a alguien más le puede ser útil la información. Que conste que estos post los escribo porque me da la gana, no me los ha pedido nadie. 

Una de las cosas que me hacía mucha ilusión era portear. En otro post os contaré como se nos está dando (os adelanto que a Sr. Marido se le da mejor que a mi, lo cual me produce una envidia espantosa), pero lo que si tenia claro es que quería un Mei Tai. Un día, charlando con la adorable Lady Vaga, ella tuvo a bien enseñarme el suyo, que automáticamente me dejó con la boca abierta y anunciando a los 4 vientos que "yo quiero uno igual". A los pocos días una amiga mía (gracias Ana!) me dijo que me lo quería regalar, así que corrí rauda y veloz a pedirle el contacto a Lady Vaga.

Así conocí a Sandra y a Aupamamá. Le pedí un Mei Tai reversible y con capucha, y a partir de ahí comenzamos a cruzar una infinidad de mails para elegir prácticamente cada detalle: Obviamente empezamos por las telas, pero luego le siguieron la forma de la capucha, la forma del cuerpo, las puntas... No exagero si os digo que cruzamos unos 20 emails (entre ellos muchos con dudas por mi parte, que Sandra siempre me resolvía amablemente), y yo cada vez alucinaba más, no tenía ni idea de que se pudieran personalizar tantas cosas en un Mei Tai. 

Al ser reversible, y como lo vamos a usar tanto Tarek como yo, cada uno eligió la tela de su lado. Yo me quedé con una tela negra con espirales blancas, y Tarek eligió un diseño más motero. Cada uno eligió un acabado diferente para la tela del cuerpo, y decidimos rematarlo en negro porque era lo que mejor le pegaba tanto a ambas telas como a nuestro estilo. 

Ayer por fin llegó el Mei Tai a casa, en una bolsa blanca preciosa que nos viene genial para guardarlo (podéis verla en Facebook). Al abrirlo, no nos decepcionó en absoluto. 

Este es mi lado

Este es el lado de Tarek

Como podéis ver, la zona de los tirantes es acolchada, al igual que los laterales del Mei Tai. La capucha se cierra con botones (esto es personalizable) y también reversible. La calidad de la tela se nota solo con tocarla, de verdad que para nosotros es una obra de arte y estamos deseando poder usarlo cuando PF crezca. 

Podéis contactar con Aupamamá tanto por Facebook como en su página web, y si algun@ vive / pasa por Castellón de la Plana, que sepáis que allí hay tienda física donde además se organizan talleres la mar de interesantes. 

Desde aquí quiero darle de nuevo las gracias a Sandra por la buenísima atención que nos ha prestado, y por la maravilla de Mei Tai que ha hecho para nosotros. Eres una artista!!!


Otro de los regalazos que me han hecho fue un cojín de lactancia, esta vez de la mano de Cris "LaMamáDeLadyMarian". Esta vez la investigación de mercado se la hizo ella, pero doy fe de que se tiró varias semanas buscando. Finalmente lo encargó en AFL cojines de lactancia. Aquí os puedo contar poco del proceso porque yo solo elegí la tela, pero tras varios meses usándolo, estoy encantada. Lo más importante para nosotros es que fuera desenfundable, porque con tanto perro por la casa tengo que lavarlo con frecuencia. Por otro lado, es enorme y muy flexible, así que lo he utilizado como almohada durante el embarazo (Sr.Marido lo llamaba "mi amante"), como cojín de lactancia en si, como barrera para la cama si dejaba a PF durmiendo un rato... Vamos, que apañado es un rato. 


Nuestro enorme cojín de lactancia

En AFL además de cojines de lactancia hacen conjuntos para cuna, cojines para las cervicales, chupeteros de tela, bolsas y neceseres... todo ello personalizado y con diseños muy chulos. Las telas son de muy buena calidad, y tienen mucha variedad. Podéis contactar con ellos vía Facebook.

A mi ya me gustan de por si las cosas hechas a mano, pero esta vez en ambos casos me he llevado una grata sorpresa, me chiflan ambos.

Vosotras usáis Mei Tai o cojín de lactancia? Os parecen útiles?

PD: Para Érika, la similitud del Mei Tai con Jack Skeleton es que la tela de mi lado es muy similar al dibujo de la carátula del DVD de "Pesadilla antes de Navidad" :-P

lunes, 21 de julio de 2014

Donde está mi postparto?


Imagen de institutoacuna.com

Tengo la sensación de que el periodo del postparto tiene cierta connotación negativa, algo que hay que pasar, y a mi cada vez me parece más necesario. 

Yo nunca me plantee como estaría después del parto. Motivada por varios relatos de parto leídos, y añadiendo mi optimismo / ser una pardilla, estaba convencida de que si me libraba de la episiotomía, estaría como una rosa, dándome una ducha al rato del parto y sin ningún tipo de secuela. Pues bien, lo de la ducha creo que ya conté que no fue posible porque cuando me intenté levantar, casi me caigo redonda. Tuvo que esperar hasta al día siguiente, cuando por fin pude estar de pie más de 10 minutos seguidos, aunque con Tarek al lado y moviéndome muy despacito. Dolor no tenía ninguno pero si me sentía muy débil, con todo el cuerpo muy cansado. Posteriormente tuve unas agujetas de caballo, sobre todo en la espalda, durante unos 3 días, y por ese lado, todo listo. El mareo todavía persiste por la anemia, pero hay que tener en cuenta que también soy hipotensa y que el calor no ayuda. 

No hubo episiotomía, pero si un minidesgarro, tan mini que la matrona del centro de salud fue incapaz de encontrarlo durante la revisión. Pues verse no se vería, pero escocía como el demonio. Idem, al cabo de una semana más o menos pasó al olvido. 

En cualquier caso, todo esto eran cosas menores que obviamente no me impedían hacer vida normal. Por tanto, al día siguiente de volver a casa me lancé como una loca a hacer todo el papeleo pendiente, que era mucho. Registro civil, padrón, fotos de carnet, DNI, papeles de Tarek... Mal hecho. 

Mensaje a futuras parturientas: Por muy bien que os encontréis, ni se os ocurra poneros a hacer cosas como si no hubiera mañana. Pasad las primeras 6 semanas en el sofá, con vuestro bebé, y si se os ocurre moveros que sea para tomar un café con una amiga / daros un baño relajante / hacer algo que os apetezca. Lo demás, en la medida de lo posible, que os lo hagan. Y si por narices os tenéis que mover, no caminéis más de media hora al día. Vuestro suelo pélvico os lo agradecerá. 

Aunque no haya un corte y una sutura, los músculos del suelo pélvico se resienten en el parto. En mi caso, si caminaba más de media hora notaba mucho peso y mucha presión, que al cabo de 45 min - 1 hora eran casi insoportables. Las pérdidas de orina que ya tenía en el embarazo obviamente siguen ahí, y cuanto más se cansan los músculos, más empeoran. Estoy haciendo ejercicios poco a poco y si no mejora, me pondré en manos de mi fisio-doula favorita

Resumiendo, tenía mis cosillas, pero a grandes rasgos estaba bastante bien. En cuanto a lo demás, los loquios se acabaron a los 17 días del parto, y la regla volvió a hacer acto de presencia a los 44 días. Parecía que mi cuerpo intentaba batir algún tipo de record. Moralmente nunca estuve ni deprimida, ni especialmente agobiada, quitando algún momento esporádico al enfrentarme a alguna situación nueva. Vamos, que en general, parecía que ahí no había pasado nada. 

Pero si pasaba. Físicamente necesitaba ese reposo de 6 semanas, y poco que hice. Moralmente, poco a poco empecé a darme cuenta del cambio de situación, empecé a ser consciente de qué había cambiado, de como era nuestra nueva vida, y por suerte me di cuenta de que me gusta mucho. Estaré limitada y habrá cosas que no pueda hacer, pero por un lado es algo temporal, y por otro, tengo tantas cosas nuevas que descubrir que no se porqué debería echar de menos las antiguas. PF también fue evolucionando de recién nacido enganchado continuamente a la teta, a bebé gracioso que te mira y se parte de la risa. 

Pero vinieron los exámenes y según terminaron, empecé a trabajar. Y aunque son pocas horas, a mi me cuestan, no solo por la separación, si no porque dar clase a adolescentes es agotador. Pero como se supone que a las 6 semanas una mujer debería estar recuperada, yo, que apenas tengo secuelas del parto y encima ya trabajo, para todo el mundo tengo que estar como una rosa, disponible para cualquier cosa y haciendo vida normal. 

Y hay algo dentro que me grita que toda esta situación está mal, muy mal. Que yo no debería estar preocupada por las clases, por los apuntes, por la casa, por los perros y por los papeles. Que no puede ser que tarde 3 días en encontrar un hueco para cortarle las uñas a mi hijo. Que yo debería estar dando paseos con el carrito, tomándome algo en una terraza con mi bebé al lado, disfrutando en el parque o en alguna piscina. Que todavía tengo derecho a pedir ayuda. Y que en vez de sentirme culpable o débil por ello, debería verlo como lo normal. 

En general, tengo la sensación de que no he tenido más que un mes de puerperio y da gracias. El 11 de mayo nacía PF, el 17 de junio yo estaba entregando un trabajo en la universidad, y el 1 de julio empezando a trabajar. No siento que haya tenido tiempo de relajarme, de descansar, de disfrutar de mi bebé. Todo se ha hecho con prisas y no parece que vaya a tener tiempo de frenar. 

Ninguna mujer debería estar trabajando a las 6 semanas del parto. Ni a las 16. No se nos debería exigir recuperarnos rápido y estar como si no hubiera pasado nada a los pocos días. Tenemos derecho a tener tiempo, a recuperarnos despacio, a hacer las cosas con calma, a no sentirnos presionadas por estar bien, a no sentir que el tiempo se nos hecha encima, a disfrutar de nuestros hijos sin presiones, sin horarios y sin calendarios. 

Yo siento que no he tenido puerperio, que se me ha escapado sin darme cuenta, que no he tenido tiempo de respirar, que tenía que estar bien para YA y que sería tachada de débil si no fuera así. Que entiendo que haya mujeres que sean superwoman y quieran poder con todo en seguida, pero yo no quiero ser superwoman. Yo quiero mi puerperio perdido, pero creo que hay cosas que no se recuperan nunca. 

jueves, 17 de julio de 2014

De aniversarios, prisas y Murphy volviendo a nuestra vida


Que oye, mejor que haya tardado en volver a aparecer, mejor ahora que el día del parto con el tema de las gafas, por ejemplo. 

Todo empezó el pasado 20 de Junio, el día anterior a nuestro aniversario. Sr. Marido, hombre coqueto donde los haya aunque no le haga falta ninguna, decide que el estado de su cabellera se empieza a asemejar a una oveja (que conste que la comparación es suya, no mia).

- "Cariño, vamos a la pelu a que te rapen" 
- "Paso"
- "Vamos a casa de mi tia a por el cortapelo?"
- "Paso" 
- "Pues tu me dirás"
- "Ya veremos"

Yo creo que entre otras cosas, lo que estaba era aburrido. En fin. 

Yo me lié con el ordenador, o con PF, o quien sabe con qué, mientras que Sr.Marido desaparecía en el baño. Al cabo de un rato me llama pidiendo ayuda. Me temo lo peor...

"Oye mira, que necesito que me repases por aquí atrás por la nuca..." 

Le miro ojiplática. No ha tenido mejor idea que cortarse el pelo EL MISMO a tijera. Para ser sincera, no le ha quedado nada mal, pero ahora pretende que yo repase la parte de atrás. Peligro. Cortar el pelo es lo que peor hago después de dibujar, soy totalmente nula. Esto acaba mal, lo se. 

- "Tarek que te la armo, ya verás"
- "Que no, mira, si solo tienes que cortar por aquí y por aquí" Parece muy fácil, pero tengo clarísimo que no, que voy a hacer un desastre en toda regla. Cojo la tijera, corto por aquí, igualo por allá, ahora unos pelitos que sobran por aquí... Lo que yo decía, un desastre. 


Muestra gráfica de que no estoy exagerando ni un pelo....

En fin, que si uno no se fijaba mucho era hasta pasable... Y como ya era casi de noche, decidimos dejar eso de buscar una solución hasta el día siguiente. 

21 de Junio, día de nuestro aniversario. El plan del día es salir a comer con SantaMadre a una feria de comida gallega, y pese a eso Sr. Marido, por problemas egipcios varios, tiene un humor de perros. Para animarle un poco, me propongo solucionar el tema capilar, y le pido a Frau Madre que cuando venga se pase por casa de mi tía y nos traiga la máquina cortapelo. Cuando llega a casa, se la enseño toda feliz a Tarek: "Mira cielo, ya te puedes arreglar el pelo!" Mi intención era buena, pero no contaba con el factor "tengo una tía que es un desastre y tiene la cabeza en las nubes". Ella nos mandó el cortapelo, si....pero sin cargador. 

Tarek empieza a cortar. Eso tiene poca fuerza. En las zonas con mucho pelo se queda enganchada. Lo estoy viendo venir, lo veo, y cuanto más lo veo más lo temo. Esto va a acabar mal, muy mal, y yo me refugio en el salón porque prefiero no verlo más. No pasan ni 5 minutos cuando oigo a Tarek desde el baño:

- "Hala, ya no hay batería" Y obviamente, tiene el pelo a medio cortar. Y estamos a sábado, son las 2 de la tarde y estamos a punto de salir a comer. Murphy colega, te has superado. 

Finalmente mi madre le acercó a una pelu cercana mientras que yo terminaba de preparar las cosas de PF. El peluquero ya se estaba marchando cuando llegaron pero visto el desaguisado no tuvo problema en volver a abrir para pasarle la máquina en menos de 3 minutos y dejarle estupendo. Que Dios se lo pague con un buen novio...

Yo con esto ya pensaba que Murphy se había quedado contento por una temporada, pero no. 5 días después vino a por el postre. 

26 de Junio, 9:30 de la mañana. Drew duchada, arreglada y perfumada se dispone a preparar el carrito para marcharnos a Madrid, porque a las 10:30 tengo que estar en un sitio en perfecto estado de revista (en Octubre os cuento el porqué). Un estruendo me avisa de que PF se ha cagado a su estilo, es decir, a lo bestia, justo cuando Tarek se acaba de ir a sacar a los perros. Me lo llevo a cambiar, y decido que voy a tardar menos en bañarle que en limpiarle, aunque preparar un baño estando sola es una tarea algo complicada. Le quito el pañal, vamos hacia el baño, abro el agua, noto que un líquido caliente me cae por la pierna. Que sea pis, por favor, que sea pis....

No es pis. Lo único positivo es que antes de llevarle a la bañera, por precaución, me había quitado la falda. 

Intento llegar al cambiador sin pringar todo el suelo, es decir, andando al estilo Chiquito de la Calzada. Es imposible, ambos vamos goteando caca, la alfombrilla y el suelo de la habitación están finos y yo no se por donde empezar a limpiar. PF, todo colaborador él, me ayuda a decidirme de una manera muy directa. Si, se ha meado. 

En los 3 segundos en los que dudo si reir o llorar, oigo que se abre la puerta del ascensor. Tarek entra por la puerta con ambos perros y se encuentra una estampa perfecta. Niño manchado de caca hasta el cuello, madre con la pierna llena de caca, alfombrilla llena de caca, cambiador lleno de pis. Es la imagen idílica de la maternidad. 

Por si alguien lo duda, bañamos al niño, me duché yo, y los 3 llegamos perfectamente duchados, arreglados y perfumados, solo con 10 minutos de retraso. Murphy, en Madrid hace mucho calor, vete a paseo un rato, anda... 

lunes, 14 de julio de 2014

Nonabox de Junio

Llego super tarde con la caja de este mes, pero tengo el móvil roto y usar la cámara es una odisea. La cajita Nonabox de este mes me ha parecido diferente a las demás, sobre todo porque los productos están más enfocados a la madre que al bebé. Y oye, yo encantada, que creo que ser la prota de vez en cuando no nos viene mal.

Aceite de masaje para piernas cansadas - Ainea: 


Como si me hubieran leído la mente. Desde el último trimestre de embarazo hasta hoy, cada vez que ando más de 20 minutos vuelvo a casa con un dolor de piernas impresionante. Me paso el día mirando a Tarek con ojos de cordero degollado a ver si cae un masaje, pero no siempre gano. Ahora ya tengo el complemento perfecto, aunque el masaje me lo tenga que dar yo :-P

Biberón Anti cólico - MAM: 


No hemos probado mucho con este porque como ya he contado, PF no coge un biberón ni aunque le vaya la vida en ello, pero la idea me parece bastante buena. No solo es anti cólicos, además se puede autoesterilizar en 3 minutos en el micro, así que es bastante práctico si estamos fuera de casa o tenemos prisa. 

Gel de higiene íntima  - Lactacyd: 


La verdad es que no he usado nunca un gel de este tipo, pero he leído valoraciones de otras blogueras que dicen que les ha ido bien, así que estoy dispuesta a probar.

Loción de Calamina - Mitosyl: 

Sirve para refrescar la piel tras el sol o tras una rozadura, así que estoy segura de que todos en esta casa le vamos a sacar provecho este verano. Si no soy yo con mis rozaduras de las sandalias, seremos cualquiera de nosotros si nos pasamos un pelo con el sol. 

Anuario Guía del niño 2014:


Ya me vino en la primera caja de promoción que recibí y me encantó. Ahora tengo varias amigas embarazadas y se lo pasaré a alguna, que seguro que les viene muy bien. La revista es muy completa y yo la sigo ojeando de vez en cuando. 

Crema reafirmante - Sesnatura:


Casi hago la ola cuando vi esta crema. Crema reafirmante tanto para el cuerpo como para el pecho, totalmente compatible con la lactancia. Para mi cuerpo serrano postparto y postmorsa con muchos kilos que perder os podéis imaginar lo bien que me viene, y me parece genial que se incluya un producto que seguro que a muchas madres nos viene muy bien de cara al verano. 
La caja incluye también un catálogo de Sesnatura, tienen muchos productos para la época del embarazo y el postparto, así que si estáis buscando algún tratamiento para la piel os recomiendo echar un vistazo. 

Vaso  - Pasito a pasito:


Con dibujitos en azul, es una auténtica monada. Es de melamina, totalmente irrompible y suave a la vez. Lo guardaré con mucho cariño porque estoy segura de que le voy a dar uso, es super tierno. 

Y hasta aquí la caja de este mes. Lo dicho, me ha encantado. La crema y el aceite de masaje me vienen de lujo, la loción de calamina me parece super práctica y el vaso me parece una ricura, además de práctico y de buena calidad. El biberón y la revista, si una misma no le va a dar uso siempre hay alguien a quien le pueda venir muy bien como regalo, y el gel creo que vale la pena probarlo. 

Nonabox ahora mismo tiene una oferta por la cual podéis conseguir sus cajas con un 30% de descuento en suscripciones de 3, 6 y 12 meses. Solo tenéis que pinchar aqui y usar el código "Verano30".

Que os parecen los productos de este mes?

viernes, 11 de julio de 2014

2 meses

PF con mes y medio y yo

Hoy PF cumple 2 meses. El primer mes se me pasó volando, y hasta me dio pena porque me daba la sensación de que me estaba quedando sin bebé pequeño. Ahora que tiene 2 meses, tengo la sensación de que lleva con nosotros toda la vida y que es un bebé muy mayor (y lo que me queda). 

A primera vista hay 2 cosas de PF que impresionan. La primera, su color de piel, que es exactamente igual que el de su padre. La segunda, su tamaño. Acabamos de llegar del pediatra y aquí el lechón pesa ya 6,400kg y mide 60,5 cm. Salir con él a la calle conlleva inevitablemente la siguiente conversación:

- Hala, que bebé más guapo! Y que color de piel! 
- Gracias! Si, es que se parece a su padre
- Cuanto tiempo tiene?
- Va a cumplir 2 meses
- Solo???? Pero si está enorme!!!
- Ya...
* Pero esto nació por parto natural? (Lo del "esto"es verídico, me lo soltó una señora en la farmacia)
- Si, pero no era un niño grande, 3,700kg
- Y que le das de comer? Le das el pecho?
- Si, solo pecho
- Pues hija, está enorme.... Si mi hijo/sobrino/nieto/primo/vecino pesa menos y es mas mayor...

Y ya me empiezo a sentir incómoda, porque ya no se que decir. Si, es grande. Toma pecho a demanda, así que no es que yo le cebe. No depende de mi, pero parece que tengo que ir por la vida pidiendo perdón por tener un mostrenco de hijo. Más pena me da a mi, que tengo la espalda echa una pena, y el bebé pequeñito recién nacido me duró menos que un suspiro. Eso sin contar la cantidad de ropa que apenas ha podido estrenar. Menos mal que el 90% era heredado, pero yo me niego a comprarle absolutamente nada hasta que no baje un poco el ritmo de crecimiento. 

Por lo demás es un bebé muy guapo (que voy a decir yo, que soy su madre), muy fuerte (eso lo dice su pediatra) y que se parte de risa desde hace un par de semanas, y consecuentemente nos hace partirnos de la risa a los demás. Creo que sobra decir que es un zampón, que sigue sin aceptar un biberón o un chupete bajo ningún concepto y que lo de dormir lo lleva más o menos bien. Duerme con nosotros en la cama, de vez en cuando en su cuna sidecar, y todos somos la mar de felices con ese arreglo. Y poco a poco se está convirtiendo en un niño "enmadrado" para placer y disfrute de una servidora. 

Y yo no se si serán las hormonas, o la locura transitoria, pero yo tengo la sensación de que lleva con nosotros toda la vida. La lactancia es casi una rutina tan normal como ducharse o lavarse los dientes, cambiar pañales ya no requiere una mentalización previa, y ya no muero de miedo cada vez que tengo que ir a un sitio nuevo con el niño. Si le cogiera algo más de práctica al porteo, todo sería perfecto. Me gusto mucho más como madre que como no-madre (bueno, eso sería totalmente cierto si me quitara los kilos de más) y pese al estrés del tema laboral, disfruto mucho de este nuevo papel. 

Seguiremos contando avances :-) Feliz finde!

lunes, 7 de julio de 2014

De licenciaturas y la vuelta al trabajo

Ya es oficial: LICENCIADA EN PERIODISMO!!! Al fin, y después de 12 años, puedo decir que he terminado la carrera, con un 6,37 de nota media. No os imagináis el peso que me he quitado de encima. 

En estos 12 años he tenido profesores estupendos, que me han enseñado, motivado y divertido a la vez. Asignaturas como Audiencias, Opinión pública, Producción de programas de Radio, Teoría de la Información (con un buen profesor, porque el primero que tuve la hizo infumable) y la parte de Tele de Radio y Tele (la de Radio merece mención a parte, y no buena precisamente) se convirtieron en su momento en mi momento favorito de la semana, y en ocasiones he sentido que ha sido un verdadero honor ser alumna de algunos profesores. 

Luego estuvieron los que se creían Dioses impartiendo asignaturas que a nadie le importaban. Sacar Documentación fue duro, pero nada comparado con Periodismo especializado, asignatura que nuestra amiga Consuelo, arpía donde las haya, convertía en una auténtica tortura. Suspender por no medir los cm2 de una noticia es lo más surrealista que me ha pasado. 

Y luego quedan aquellos que te marcan para mal. Querido Jose Luis Rodriguez, a su pesar, aquí estoy. Historia me dejó sin Erasmus pero no me iba a dejar sin carrera. Y sobre todo, querido Antonio García Ferreras, usted dijo una vez que yo nunca tendría la oportunidad de demostrar mis dotes como periodista y así ha sido. Usted no fue un mal profesor, pero si fue un mal ejemplo. Lo único bueno que me llevo de sus clases son grandes anécdotas ( Colombianos!!! Se de un par de compañeras que me entenderán) y una compañera de Radio perfecta. Cris, te quiero y lo sabes. 

Atrás quedan varios años con los estudios abandonados, una fobia a la universidad superada (dicho por un psicólogo, no por mi) y sobre todo, un peso enorme que al fin me quito. Ya se acabó, y ahora toca pasar página. Gracias, gracias y gracias a todos los que me mandasteis ánimos y fuerzas, os lo agradezco de verdad. 

Con respecto a la vuelta al trabajo, lo primero es daros las gracias por tantos ánimos. Me cuesta un horror salir de casa cada mañana, y que estos cursos los estoy disfrutando menos, pero en general no nos va mal. Los días que tengo 2 clases por la mañana tengo media hora de descanso entremedias, así que más o menos lo llevamos bien. Las clases de la tarde son 2 horas y ahí directamente les dejo haciendo algún ejercicio y yo salgo 10 minutos para estar con PF. Todo el mérito es de Sr. Marido, que se mata para distraerle, mantenerle dormido, o consolarle como puede si llora (con el añadido de que a él le pilla en pleno Ramadán y es un esfuerzo extra) y yo por mi parte me paso el resto del día pegada a mi bebé, que luego le echo mucho de menos. Por suerte el curso de las tardes termina el lunes que viene, así que serán menos horas y en septiembre ya veremos como nos organizamos. El tema chupete y biberón sigue exactamente igual, conseguimos encontrar un biberón que al menos no aborrece, pero de momento no nos sirve como solución. 

De todas formas, me queda la rabia de haber tenido que hacer las cosas así. Ninguna madre tendría que separarse de su hijo de 6 semanas por necesidad económica, y no me quiero ni imaginar lo que pueden ser 8 horas en una oficina con un bebé de 4 meses. Tenía claro que la conciliación en este país era una quimera, pero nunca me imaginé que sería tan duro.... 

Seguimos esperando el papel de Tarek, de nuevo...cruzad los dedos...